La verdad sobre los raros sucesos vistos en este mar
Es un área geográfica con
forma detriangulo,equilátero el océano Atlántico, entre las islas Bermudas, Puerto Rico y la ciudad estadounidense de Miami (en el estado de Florida). Al
unir estos tres puntos con una línea imaginaria se forma un triángulo de unos
1600 a 1800 km de lado, y una superficie de 1,1 millones de km²aproximadamente.
El término fue creado en 1953,
por varios escritores que publicaron artículos en revistas acerca de la
presunta peligrosidad de la zona. Sin embargo, las estadísticas de la Guardia Costera de Estados Unidos no
indican que en esa zona haya más desapariciones de barcos y aviones que en
otras zonas de igual tráfico.
Las embarcaciones que viajaban
a Europa pasaban
continuamente por esta zona para aprovechar los vientos dominantes y la corriente del Golfo. Luego, con el desarrollo
de las máquinas de vapor y los barcos con motores de combustión interna, gran parte
del tráfico del Atlántico Norte siguió cruzando (y todavía
lo hace) a través del área del llamado «Triángulo de las Bermudas».
La corriente del Golfo, un movimiento superficial
de las aguas del océano que trae aparejado un tiempo muy inestable (con sus
característicos huracanes), también pasa por el triángulo al
abandonar el mar Caribe. La combinación de un denso tráfico
marítimo y el tiempo tempestuoso pueden explicar la mayor parte de las
desapariciones alegadas. Otras áreas que a menudo se insinúa que poseen
características inusuales son:
·
El
Triángulo del Dragón, Triángulo del Diablo, o Triángulo de Formosa, conocido
por esos tres nombres ubicado en el mar del
Diablo, cerca de Japón.
Solo es conocido en la literatura acerca del Triángulo de las Bermudas. En
Japón no es conocido debido a que la mayoría de los botes perdidos son pequeñas
embarcaciones pesqueras sin radio.
![]() |
| El Vórtice de Marysburgh ubicado al este del lago Ontario (entre Estados Unidos y Canadá). |
Historia del Triángulo de las Bermudas
La primera mención documentada
acerca del Triángulo de las Bermudas se hizo en 1950: Edward Van Winkle Jones
—periodista de Associated Press— escribió respecto a algunos
barcos perdidos en la zona de las Bahamas. Jones dijo que las desapariciones
de barcos, aviones y pequeños botes eran «misteriosas». Y le dio a esta zona el
apodo de «Triángulo del Diablo».
Dos años después, en 1952, George
X. Sand afirmó en un artículo de revista Fate que
en esa zona sucedían «extrañas desapariciones marinas».
En 1964, el escritor
sensacionalista Vincent Gaddis (1913-1997) acuñó el término «Triángulo de las
Bermudas» en un artículo de la revista pulp estadounidense Argosy.
Al año siguiente publicó el libro Invisible horizons: true mysteries of
the sea (‘Horizontes invisibles: los verdaderos misterios del mar’),
donde incluía un capítulo llamado «El mortal triángulo de las Bermudas. Generalmente, Gaddis es considerado el inventor
del término.
Popularización del Triángulo de
las Bermudas[editar]
En 1974 —10 años después de la
invención del Triángulo—, el pretendido misterio se convirtió en un verdadero
mito gracias a Charles Berlitz (1914-2003), escritor
neoyorquino de ciencia ficción, que publicó el superventas El
Triángulo de las Bermudas, donde copió bastante texto de Gaddis y recopiló
casos de desapariciones (muy manipulados y mal presentados), mezclados con
falsedades y flagrantes invenciones exageradas.
El Triángulo de las Bermudas ha
recibido el crédito de muchas desapariciones que ocurrieron muy lejos de sus
límites «oficiales». A la fecha, unas 50 naves y 20 aviones se han
perdido en esa área particular del océano Atlántico. Aunque la mayoría de estas
desapariciones pueden explicarse, otras no pueden serlo, y el tema continúa
siendo un debate entre creyentes y escépticos.
·
1909,
noviembre: The Spray, un pequeño yate del aventurero canadiense Joshua Slocum (20
de febrero de 1844 - 14 de noviembre de 1909, o días después).
·
1917: se
hunde el SS Timandra, que se dirigía a Buenos Aires desde Norfolk (Virginia)
con una carga de carbón y una tripulación de 21 personas. No emitió
ninguna señal de radio, a pesar de que tenía la capacidad para ello.
·
1919: se
hunde la nave carguera USS Cyclops (AC-4) con 308 hombres a
bordo, debido a un huracán.
·
1921: se
hunde la nave carguera Carroll A. Deering en el cabo Hatteras (a
1050 km al oeste de las islas Bermudas y unos 800 km al noroeste del
triángulo).
Lista cronológica de incidentes
informados por Charles Berlitz
Los incidentes más populares se
listan a continuación:
·
1840: el
HMS Rosalie, barco que se dirigía a La Habana (Cuba),
fue hallado sin tripulación.
·
1872:
el Mary Celeste (hundido entre las islas Azores y
la Península Ibérica, a unos 5000 km de
distancia de las islas Bermudas); se debe tener presente que a cada lado del
triángulo se le atribuye solo 1500 km.
·
1902 (4 o
21 de octubre): el Freya, buque alemán encontrado a la deriva «poco después» de
zarpar de Manzanillo (Cuba), hacia Chile. En
realidad había dado la vuelta a Sudamérica por Punta Arenas (sur
de Chile) y fue encontrado frente a la costa occidental de México (varios
meses después de zarpar de Cuba), arrastrado por las corrientes del océano
Pacífico.
·
1925 (21
de abril): el Raifuku Maru se hunde con testigos en medio de una tormenta a
1063 km al norte de las islas Bermudas) totalmente fuera del Triángulo.
·
1925,
octubre: se pierde el carguero estadounidense SS Cotopaxi, «que desde la costa
de Florida transmitió que el clima se encontraba en calma, y no envió ninguna
señal de auxilio». En realidad, Meyers (capitán del barco) informó por radio
que el barco estaba escorando y que tenían la bodega llena de agua.
·
1926: se
hunde el SS Suduffco, debido a un huracán (un capitán que salió en su búsqueda
lo llamó «el peor clima que he visto en mi vida»).
·
1938: se
hunde el HMS Angloaustralian en las islas Azores (a más de 4000 km al este
del Triángulo), después de emitir «en la tarde hemos pasado Faial.
Todo bien».
·
1942: el
submarino francés Surcouf es embestido por el carguero estadounidense Thompson
Lykes cerca del Canal de Panamá (a unos 1800 km al sur de Miami; muy lejos
del Triángulo).
·
1945:
desaparecen cinco aviones TBM Avenger (el famoso Vuelo 19) de la
Marina estadounidense.
·
1947: se
hunde el Army C-45 Superfort a 160 km de las Bermudas (fuera del
Triángulo).
·
1948: se
hunde el SS Samkey (Berlitz dice que se hundió en 1943, pero ese fue el año de
inauguración). Dio su posición: 41° 48’ N 24° O (200 km al
noreste de Azores, y a 4200 km fuera del Triángulo). Solo transmite: «Todo
va bien».
·
1948:
desaparece la aeronave Tudor IV Star Tiger, con 31 pasajeros.
·
1948:
desaparece un avión DC-3 NC16002, con 28 pasajeros y la tripulación.
·
1949:
desaparece el segundo Tudor IV, Star Ariel.
·
1950:
desaparece un avión Globemaster, de la Fuerza Aérea estadounidense.
·
1950: se
hunde el carguero estadounidense SS Sandra (de 350 pies), después de pasar
por San Agustín (Florida) en su ruta
hacia Puerto Cabello (Venezuela).
·
1952:
desaparece un avión de transporte British York con 33 personas a bordo.
·
1954:
desaparece un avión Lockheed Constellation, de la armada estadounidense, con
42 pasajeros a bordo.
·
1956:
desaparece una avioneta de la marina estadounidense, el Martin P5M, con 10
tripulantes.
·
1962:
desaparece un avión KB-50 Tanker, de la fuerza aérea estadounidense.
·
1963: se
hunde el Marine Sulphur Queen, probablemente al desembarcar de Dry Tortugas; cargaba
azufre fundido (posiblemente sin medidas de seguridad).
·
1967:
desaparece un avión militar YC-122 convertido en avión de carga.
·
1967: se
hunde el crucero Witchcraft a una milla de Miami; realizó una llamada
a la guarda costera, pero a los 19 minutos ya se había hundido
completamente.
·
1970: se
hunde el carguero francés Milton Latrides cuando navegaba desde Nueva Orleans hacia Ciudad del
Cabo; llevaba una carga de aceite vegetal y soda cáustica.
·
1972
(aunque Berlitz dice 1973): se hunden en una tormenta dos cargueros alemanes:
el Anita (de 20 000 toneladas, con una tripulación de 32) y su barco
gemelo, el Norse Variant (ambos con carga de carbón). Un sobreviviente de este
último fue encontrado flotando en una balsa; describió la pérdida del barco en
medio de un huracán. Las olas rompieron la tapa de la compuerta y hundieron
rápidamente la nave.
·
1976: se
hunde el SS Sylvia L. Ossa en un huracán al oeste de las Bermudas (fuera del
triángulo).
·
1978: se
encuentra abandonado al SS Hawarden Bridge en las Indias Occidentales. Se presume que se debió a
un crimen cometido. Meses antes, en febrero, la Guarda Costera de los Estados
Unidos lo había detenido en Cape Knox y había encontrado marihuana.
·
1980: se
hunde el SS Poet en un huracán, cuando transportaba granos hacia Egipto.
·
1995: se
hunde el carguero Jamanic K (construido en 1943), tras zarpar de Cabo Haitiano.
·
1997: se
hunde un yate alemán.
·
1999: se
hunde el carguero Génesis después de zarpar del puerto de San Vicente; su carga
incluía 465 toneladas de tanques de agua, tablas, hormigón y ladrillos;
informó de problemas con una bomba de achique un poco antes de perder el
contacto. Se realizó una infructuosa búsqueda en una área de 85 000 km² (33 000 millas cuadradas).
·
2017:
desaparece la aeronave bimotor MU-2B, que transportaba a cuatro estadounidenses,
había partido el lunes desde Puerto Rico con destino a Florida, pero se perdió
el contacto poco después del despegue.
Otros
barcos
·
Atalanta.
·
Connemara
IV.
·
Gloria
Colite.
·
John and
Mary.
·
Rubicon
(desaparecido en medio de una tormenta tropical; aunque Berlitz afirma que
desapareció en clima normal).
·
Stavenger
(barco inexistente inventado por Berlitz).
Debe notarse que algunos de los
casos listados anteriormente, que popularmente están asociados con el Triángulo
de las Bermudas, realmente no estuvieron en el área del Triángulo en el momento
de su desaparición.
El Vuelo 19 (1945)
TBM Avenger volando en formación.
Uno de los incidentes más
conocidos y probablemente el más famoso sobre el Triángulo de las Bermudas es
acerca de la pérdida de un escuadrón de cinco bombarderos TBM Avenger de la marina de Estados Unidos
durante un vuelo de entrenamiento que salió de Fort Lauderdale (Florida)
el 5 de diciembre de 1945.
De acuerdo con el escritor
fantástico Charles Berlitz (1914-2003), el caso
consistía en que varios aviadores navales simplemente desaparecieron después de
que informaran de varios efectos visuales extraños, una afirmación que no es
completamente acertada. Además, Berlitz afirmó que debido a que los restos de
los TBM Avenger flotarían por largos periodos de tiempo, estos debieron ser
encontrados al día siguiente considerando que esos días se registraron con
marea tranquila y cielo despejado.
Sin embargo, no solo no pudieron
ser encontrados, sino que un avión de búsqueda y rescate de la Marina que
mandaron también se perdió. Adicionalmente, la intriga se incrementó al conocer
que el informe del accidente de la Marina lo atribuyó a «causas o razones
desconocidas».
Mientras que algunos hechos de la
versión de Berlitz son esencialmente exactos, no describe algunos detalles
importantes. La visión de un experimentado escuadrón de aviadores de combate
perdiéndose en una tarde soleada es inexacta. Para cuando se recibió la última
transmisión de radio del Vuelo 19, había comenzado un tiempo tormentoso.
Tan solo el líder de vuelo, el
Teniente Charles Carroll Taylor, tenía experiencia de combate y un tiempo de
vuelo significativo, pero al mismo tiempo tenía muy poca experiencia en esa
área en particular, menor que la de los aprendices bajo su mando. Taylor fue
descrito como un líder calmado y confiado. En cambio, las transmisiones de
radio del Vuelo 19 revelaron a un Taylor desorientado, con una carencia de
confianza en sus decisiones, y completamente perdido.
Además, las afirmaciones exageradas
establecían que todos los aviones tuvieron problemas con sus brújulas. Sin
embargo, los informes navales y registros escritos de las conversaciones entre
el Teniente Taylor y otros pilotos del Vuelo 19 no indicaban esto. En
cuanto al informe de la Marina, se afirmó que el informe original atribuyó el
accidente a la confusión del comandante de vuelo. El Teniente Taylor
previamente había abandonado su nave en dos ocasiones en medio del Pacífico
después de haberse perdido, para regresar al portaaviones. Sin embargo, el
informe se alteró para retratar otra situación debido a los deseos de su
familia.
Otro factor a considerar es que
las naves TBM Avenger nunca fueron diseñadas para el amerizaje, contrario a las
afirmaciones de Berlitz. La experiencia de combate en el Pacífico demostró que
un avión Avenger se hundía muy rápidamente si este amaraba. Para un Avenger
sería muy difícil amarar, especialmente con pilotos novatos al mando, y al
dejarlo en los mares peligrosos del Triángulo de las Bermudas.
Sin embargo, el hecho de que
hasta la fecha no se ha descubierto rastros o algún resto de las naves ha
llevado al misterio, y, en sí mismo, es un caso raro. En un documental sobre
este evento de The History Channel, se hizo notar que un
piloto puede confundir fácilmente su ubicación si permite que su imaginación
controle su razón.
En este documental el escenario
más probable fue que el líder de vuelo, el teniente Charles Taylor se
confundiera y se desorientara. Siendo indeciso en última analogía de la
situación del vuelo, habría creído incorrectamente que estaban lejos del
sureste de Florida Keys, y girado bruscamente hacia la derecha, creyendo que
encontrarían tierra. En cambio, ellos se ubicaban exactamente donde debían
estar, fuera de las Bahamas, y al girar a la derecha los llevó más adentro del
océano hacia el Atlántico. Esto también podría explicar por qué los aviones
todavía no han sido encontrados, ya que muy pocas búsquedas se han concentrado
en las inmensas áreas abiertas del océano.
Por consiguiente, la explicación
generalmente más aceptada por entusiastas navales y civiles que han investigado
minuciosamente este incidente coincide en que el Teniente Charles Taylor se
confundió y se desorientó, llevando a su tripulación al mar abierto donde se
les acabó el combustible y aterrizaron en aguas tormentosas durante la noche. Y
aunque los pilotos estudiantes sabían que él estaba equivocado sobre su
ubicación; él era el líder de vuelo y estaba al mando.
Para cuando él tomó el consejo de
uno de sus aprendices pilotos sobre volar hacia el oeste, ya se encontraban muy
lejos como para aterrizar sobre tierra firme. La posición oficial de la Marina
estadounidense sobre el incidente no refleja ningún misterio relacionado con lo
que le pasó al Vuelo 19, describiendo el hecho de que la culpa residió
completamente en el Teniente Charles Taylor. El único misterio para la Marina
estadounidense es dónde se estrellaron los aviones del Vuelo 19.
Otra hipótesis en ese mismo
documental declara que los aviones realmente pudieron haber estado donde Taylor
creyó que ellos estaban, y que se estrellaron en los pantanos de Georgia. Sin
embargo, esa hipótesis se ha tomado con escepticismo.
En 1991, los restos de cinco
Avengers fueron descubiertos frente a las costas de la Florida, pero los
números de serie del motor revelaron que no eran del Vuelo 19. Los registros
revelaron además que estas aeronaves descubiertas, habían sido declaradas obsoletas
—no aptas para el mantenimiento/reparación— y fueron simplemente eliminadas en
el mar.
Los registros también mostraron
accidentes de entrenamiento entre 1942 y 1945 que representaron la pérdida de
95 elementos de personal de la aviación de NAS Fort Lauderdale Los
investigadores han ido ampliando su ámbito para incluir más al este, en el
Océano Atlántico, pero los restos del Vuelo 19 todavía no han sido
confirmados como encontrados.
Un hidroavión de rescate PBM
Mariner también desapareció sin dejar rastro durante la búsqueda del Vuelo 19,
tal como Berlitz declaró en su libro. Esto incrementó la especulación sobre
fenómenos sobrenaturales y el Triángulo de las Bermudas, y aunque Berlitz
aludió en su libro a la casualidad sobre el Triángulo de las Bermudas, se
formula en cierto modo que algunos puntos también son misteriosos y
desconocidos, cuando de hecho no lo fueron.
El SS Gaines Mill informó de una
explosión por encima del agua poco después de que despegó el PBM Mariner, en el
lugar donde debía de estar este. Se pudo divisar una mancha de aceite en ese
punto, pero el mal tiempo impidió que se recobrara cualquier resto, y para
cuando el tiempo tormentoso terminó, todos los rastros del accidente ya no
estaban ahí. El escenario más probable fue que una fuga de combustible causó la
explosión que desintegró el avión.
El Triángulo de las Bermudas refutado[editar]
Las explicaciones que han dado
muchos investigadores para estas desapariciones van desde secuestros por parte
de piratas modernos a un simple error humano
Volviendo a las posibles
explicaciones, los análisis menos fantasiosos apuntan a que las fuertes corrientes y
la profundidad de las aguas podrían explicar la ausencia de restos, subrayando
que varias de las desapariciones atribuidas a esta zona, ocurrieron en verdad a
más de 600 kilómetros. Además, cada día varios cientos de
naves civiles y militares atraviesan la región sin contratiempos.
Se estima que en los últimos 100
años por esa zona han pasado unas 10 millones de naves (100 000 por
año). Se cree que desde mediados del siglo XIX han desaparecido un total
de 50 barcos y 20 aviones.
Las desapariciones dentro de la
zona, ya que si bien la zona es una de las que más tráfico aéreo y marítimo
registran, la frecuencia de los accidentes es proporcionalmente muy baja, en
comparación con otros puntos del globo. La aseguradora marina Lloyd de Londres
ha determinado que el triángulo no es más peligroso que cualquier otra área del
océano, y no cobra tarifas adicionales por el paso a través de esta región.
Los archivos de la Guardia
Costera confirman esta conclusión. De hecho, el número de supuestas
desapariciones es relativamente insignificante considerado el número de naves y
aviones que pasan regularmente a través del triángulo.
Aunque ya existía el precedente
de Gaddis, tal como se ha explicado, la tasa de accidentalidad de la zona no
ofrecía casos suficientes de desapariciones que pudiera incluir en su libro y
que tuvieran algún punto no resuelto en la aclaración del accidente. Por este
motivo, Berlitz recurrió a diversas estratagemas para hinchar su obra.
Varios de los barcos que Berlitz
mencionó no se encontraban en ese enclave geográfico. Es el caso del Mary Celeste,
que se hundió entre las islas Azores y
la península ibérica. El Freya también lo sitúa en
las Bermudas, pero desapareció en el Pacífico, así como el Raifuku Maru, que
desapareció en el Atlántico Norte. A otros los nombra erróneamente, como el
Atlanta, llamado realmente Atalanta.
También hay desapariciones que no
son tales, como las del caso de los buques de guerra Proteus y el Nereus (1941)
que está constatado que se hundieron en acciones bélicas. Para el hundimiento
del Rubicon, Berlitz mintió afirmando que desapareció en circunstancias de
clima normal cuando está comprobado que hubo una fuerte tormenta en la zona. En
otras ocasiones, recurrió a escribir sobre barcos ficticios, como el Stavenger.
Además el Triángulo de las
Bermudas es una de las zonas con más tráfico aéreo y naval de todo el mundo y
con incidencias climáticas como tormentas y huracanes que hacen muy factible y
explicable la cantidad de naves hundidas, sobre todo antes de la invención de
los sistemas de navegación actuales. Estos han desbaratado la invención de
Berlitz, ya que no se ha vuelto a registrar ni un solo caso de aeronave
desaparecida en una de las zonas con más tráfico aéreo del mundo, aunque
supuestos "testigos" hablan de los "incidentes" que
sufrieron con sus avionetas particulares y que acabaron felizmente.
En cuanto se perfeccionen las
técnicas de inmersión en aguas profundas es probable que se recuperen la
mayoría de los barcos perdidos.
Kusche refuta a Berlitz
Lawrence
Kusche, un bibliotecario de la Universidad Estatal de Arizona en
la época del incidente del Vuelo 19, a comienzos del año 1975, se sintió intrigado
por el número de estudiantes que llegaban preguntando acerca del Triángulo de
las Bermudas. Comenzó entonces una exhaustiva investigación de seguimiento de
los informes originales. Finalmente publicó sus hallazgos en 1975 en The
Bermuda triangle mystery: solved (El misterio del Triángulo de las
Bermudas solucionado).
La investigación de Kusche reveló
una gran cantidad de incoherencias y falta de exactitud entre los informes de
Berlitz y las declaraciones originales de los testigos, participantes y otros
involucrados en los incidentes iniciales.
Demostró que muchos de los casos
citados por los difusores del supuesto misterio ni siquiera existieron
(presentaban números de vuelo falsos o de barcos inventados), y que la mayoría
de las tragedias que sí ocurrieron se situaron fuera de los límites del
Triángulo (ver enlace externo más abajo). Notó que había casos en que no se
informaron datos pertinentes, por ejemplo en el caso del navegante
circunnavegador Donald Crowhurst, que Berlitz presentó como un
misterio, a pesar de que hubo evidencia clara de que Crowhurst había fraguado
el proyecto de su viaje y probablemente se suicidó.
Según Kusche, la credibilidad de
Berlitz «es tan baja que virtualmente es inexistente. Si Berlitz informase de
que un barco es rojo, las posibilidades de que fuera de otro color
constituirían casi una certeza. Dice cosas que simplemente no son ciertas. Deja
de lado todo material que contradiga su “misterio”».11
Otro ejemplo fue el
barco-transporte que Berlitz describió como perdido sin rastro por tres días en
el Atlántico cuando estuvo perdido por tres días en un puerto del mismo nombre
(Manzanillo) en el océano Pacífico.
Kusche también argumentaba que un
gran porcentaje de los incidentes que Berlitz atribuye a la misteriosa
influencia del Triángulo de las Bermudas realmente ocurrieron muy lejos de
allí. Kusche extrajo varias conclusiones:
·
La
proporción entre buques y aviones que se informaron como perdidos, y los que
atraviesan sin problemas el Triángulo de las Bermudas no fue significativamente
mayor que en cualquier otra área del océano.
·
En una
zona donde son frecuentes las tormentas tropicales repentinas, la desaparición
total de algunos barcos no debería considerarse rara, desproporcionada,
improbable, ni misteriosa.
·
Las
estadísticas de los casos fueron exageradas debido a una pobre investigación.
Por ejemplo, algunos botes informados como perdidos y que finalmente regresaron
a su puerto con retraso, permanecieron registrados como «perdidos».
·
En los
informes de Berlitz, en las circunstancias de las desapariciones confirmadas se
miente o exagera. Por ejemplo, cuando Berlitz informaba que un barco había
desaparecido en un día de sol, los informes del
tiempo de esa fecha indican una tormenta tropical.
·
«La
Leyenda del Triángulo de las Bermudas es un misterio fabricado... perpetuado
por escritores que, intencional o ignorantemente, hicieron uso de conceptos
erróneos, razonamiento defectuoso y sensacionalismo».10
Críticas escépticas a la creencia
en el Triángulo de las Bermudas[editar]
Los críticos alegan que Berlitz y
otros han exagerado los aspectos «misteriosos» de algunos casos (Berlitz mismo
no abogaba por ninguna explicación paranormal), y arguyen que en el Triángulo
de las Bermudas no hay más «desapariciones» que en ninguna otra área comparable
del océano. Es de notar que la empresa de seguros Lloyd’s deLondres ha
determinado que el triángulo no es más peligroso que ninguna otra zona del
océano, y no cobra ninguna tasa inusual de aseguramiento por pasar a través de
esa área. También la Guardia Costera confirma esto.
En un estudio de 2013, el World Wide Fund for Nature identificó
las 10 zonas marinas más peligrosas para la navegación, y el «Triángulo de las
Bermudas» no se encontraba entre ellas.
Respuestas racionales
A pesar de las creencias
populares, los Guardacostas de los Estados Unidos y
otras fuentes citan estadísticas que indican que el número de incidentes que
involucran aviones y buques perdidos no es mayor que en otra parte del mundo
igual de transitada.
Mientras que se ha demostrado que
muchos de los supuestos misterios no eran tales al analizarlos con detalle,
teniendo inexactitudes que circulan durante décadas, algunos pocos todavía no
tienen una explicación.
El resto de los casos pueden ser
explicados en términos banales.
Hidratos de metano

Distribución mundial de los
yacimientos de hidrato de metano, en 1996.
Una explicación de algunas de las
desapariciones apunta a la presencia de vastos yacimientos de hidratos de
metano bajo las placas continentales.14
En 1981, el Servicio Geológico de los Estados
Unidos informó la aparición de estos hidratos en el área
de Blake Ridge, en la costa
sudeste de Estados Unidos.15
Las erupciones periódicas de
metano podrían producir regiones de agua espumosa que podría no dar
sustentación suficiente a los barcos. Si se formara una área de este tipo
alrededor de un buque, éste se hundiría muy rápidamente sin aviso. Los
experimentos en el laboratorio han probado que las burbujas pueden realmente
hundir a un barco a escala, debido a que se disminuye la densidad del agua.
Algunos escritores han sugerido
que este hidrato de metano liberado repentinamente en la forma de burbujas
gigantes de gas, con diámetros comparables al tamaño de un barco, podrían
hundirlo.
Sería posible que se creara una
burbuja de gas metano desde el fondo del océano, tal como se describe. Pero esa
burbuja gigante se rompería debido a la gran presión del agua, y se convertiría
en una miríada de burbujas menores antes de alcanzar la superficie. Al emerger,
estas burbujas formarían una gran turbulencia, pero no harían peligrar la
flotabilidad de una nave. Aunque las burbujas formadas en un tanque de
laboratorio puedan ser grandes comparadas con un barco a escala, el efecto no
se puede comparar en la naturaleza debido a la relación entre las fuerzas
de tensión superficial y gravedad.
Mientras que al realizar el
experimento con un avión se denota que se podría haber alterado los indicadores
de velocidad, altímetros, medidores de OAT (temperatura exterior del aire),
indicadores de viraje e inclinación lateral (giroclinómetro), brújulas,
indicadores de velocidad vertical y giroscopios, lo cual haría que se notara
que el avión está subiendo a una altura peligrosa y eventualmente haría que
este descendiera, al descender podría llegar incluso a chocar con el agua, o si
no, como se ha escrito anteriormente, podría lograr alterar su brújula y
adentrarse al medio del triángulo hasta que este se quede sin combustible y
eventualmente se desplomará en el agua. PURO FLOROO¡¡

me aburro con solo verlo
ResponderEliminar